Para Portugal y España peninsular, la entrega suele tardar entre 24 y 48 horas. Para otros países europeos, el plazo puede ser ligeramente superior, normalmente entre 72 y 96 horas, salvo en caso de rotura de stock.
Para países fuera de la Unión Europea, pueden aplicarse tasas aduaneras, que corren a cargo del cliente. Ten en cuenta que los trámites aduaneros también pueden provocar retrasos en la entrega más allá de los plazos habituales de envío.